viernes, 22 de abril de 2016

DIVERGENCIAS CON LOS SINÓPTICOS

DIVERGENCIAS, UN INTENTO DE EXPLICACIÓN

Como los dedos de una mano no son todos iguales, lo mismo podemos afirmar de los textos evangélicos. Cada uno es distinto, pero no por ella dejan de ser “Evangelio” pertenecientes al género evangelio.

Intentos de explicación ante las divergencias

1.    Hipótesis de la integración: Jn conociendo la tradición sinóptica, intento integrarla con sus recuerdos personales.
2.    Hipótesis de la independencia: Jn, conociendo o no a los sinópticos, no quiso completarlos, escribió independientemente de ellos su evangelio.

La convicción de que el origen del evangelio es apostólico y por ello gozaría de fiabilidad histórica.

SI NO SE ACEPTAN LAS DOS POSTURAS ANTERIORES, SURGEN OTRAS DOS

1.    Hipótesis de la superación: Jn sería un escrito que corregiría o superaría la imagen de Cristo que nos aporta el material sinóptico.
2.    Hipótesis de la exclusión: Sustituir la tradición sinóptica en el uso y en el culto cristiano.

Lo que si podemos afirmar es que son de tal categoría las diferencias y tan inegables las coincidencias que se puede proponer el siguiente esquema.

1.    No es probable que se haya dado una dependencia literaria directa de Jn.
2.    La tradición juánica se nos presenta como autónoma dentro de la tradición evangélica canónica.
3.    Es posible que Jn conociera de alguna forma la tradición sinóptica escrita a veces supone datos sólo conocidos de ella.
4.    La tradición juánica ofrece información nueva nada despreciable desde el punto de vista histórico.

La originalidad del cuarto evangelio radica en la finalidad (tipo de comunidad a la que se dirige) del autor como la singular tradición que emplea, cuando añade información nueva e, incluso, contraria.

CUESTIONES DE CRÍTICA LITERARIA

Elementos literarios

Partimos de una verdad, el estudio de la lengua y el vocabulario es, más bien, reciente en la historia de la investigación.


Lengua y vocabulario

Jesús de Nazaret habló arameo; es lo más probable. No habría que sorprenderse por la presencia de aramaísmos en el texto griego de Jn. Se llegaría a considerar el cuarto evangelio como traducción de una obra original aramaica.

El autor tuvo que usar fuentes escritas u orales de origen aramaico. Sin negar el influjo semítico, el griego tuvo que ser la lengua original del cuarto evangelio.

Términos utilizados en Jn: conocer, verdad, verdadero, veraz, vida, judíos, cosmos, testimonio, luz, creer en, testimoniar sobre…

Términos típicos de la tradición sinóptica no están presentes en Jn: fuerza, evangelio, evangelizar, predicar, conversión, convertirse.

El uso de nombres propios y topográficos, de títulos y términos semíticos que no traduce y expresiones semitizantes podrían indicar que el autor proviniera de un ambiente cultural palestinense, aunque viviera largo tiempo en ambiente helénico.

RECURSOS NARRATIVOS

Un estilo muy peculiar ha sido uno de los rasgos de la originalidad de Jn. Es tan personal que nadie puede confundir un pasaje del cuarto evangelio con un texto de los sinópticos.

El conocimiento de los recursos narrativos preferidos por Jn ayuda a su lectura y comprensión.

1.    El primero y más importante es el paralelismo.
a)    Sinonímico: Aparece cuando la segunda parte repite la primera.
b)    Antitético: surge cuando las dos partes están en contraposición.
c)    Sintético: Surge cuando la segunda parte es la primera de una nueva serie.

2.    La inclusión. En la que al final de un pasaje se menciona o alude a algo (ideas o palabras) del inicio.

3.    Doble sentido. Se da en palabras o expresiones, que da pie a interpretaciones erróneas de lo dicho y provoca una explicación.

4.    La ironía. En ciertas respuestas o cuestiones de antagonistas de Jesús. El autor tiende a poner en boca de los oponentes afirmaciones que, si en ellos denotan incredulidad o ignorancia, para el lector cristiano son auténticas confesiones de fe.

5.    Dualismo. Términos contrapuestos.



Por pobre o limitado que parezca, el lenguaje y el estilo del evangelio tienen el encanto de una obra donde las frases se repiten en lo que se ha llamado una monotonía grandiosa, que se va acercando al centro, Jesus, con fe y reverencia.

jueves, 7 de abril de 2016

3. EN TORNO AL GÉNERO LITERIARIO

La originalidad del cuarto evangelio salta a la vista, una vez que se le compara con la tradición sinóptica.

Es el único evangelio escrito en el que no aparecen ni una sola vez las tres palabras técnicas: evangelio, predicar, conversión (palabras propias del género evangelio).

El cuarto evangelio no tomo ni una sola perícopa de los sinópticos.

También encontramos divergencias en el ámbito geográfico y temporal: los sinópticos centran la actividad de Jesús en Galilea, Jesús en Jn actúa primordialmente en Judea.


Aunque no se ha puesto en duda su carácter evangélico, tendremos que revisar que cumple con los rasgos propios del género literario, para después compararlo con los sinópticos.

3.1 Un evangelio peculiar

El evangelio no es, en su origen, un fenómeno literario sino oral. Más tarde, la predicación evangélica necesitó ser puesta por escrito; nacida de la fe y con objeto de suscitar fe o sustentarla (surgen de la fe y para la fe). El evangelio no pretendió ser simple crónica de lo sucedido, sino testimonio de una común experiencia de fe.

Aunque en Jn dominan más claramente los elementos kerigmáticos, se mantiene, con todo, inalterado el esquema cronológico de la predicación cristiana.


La actividad pública de Jesús está resumida en el binomio palabra/signo. Jn ve en estos dos elementos más unidos de cuanto hicieran los sinópticos; y no con menor realismo: sus signos son siempre acciones concretas, ligadas a la fe.

En el evangelio de Juan podemos distinguir una madurez en la fe de los destinatarios. En el cuarto evangelio Jesús adopta un lenguaje solemne, plagado de conceptos abstractos.


Juan posee una sólida tradición, a veces tan antigua como la que supone estar tras los sinópticos; otras veces, su relato tiene formación histórica segura. “Juan es Evangelio desde el punto de vista género literario”.

sábado, 12 de marzo de 2016

EL TEXTO

1.    EL TEXTO

Jn es el evangelio que goza de la atestación manuscrita más antigua. Esos manuscritos pueden apoyarse en papiros de los siglos II y III.

P52: Pequeño fragmento escrito por ambas caras. Datado en la primera mitad del siglo II, prueba que Jn ya era conocido en Egipto.

Para reconstruir la historia son más decisivos el P 75, Bodmer XV y el P66. Fechados en torno al final del siglo II.

Ambos testimonian ya la titulación tradicional Euaggelion Kata Iwannhn, lo que parece indicar que la atribución a Juan era ya usual en Egipto.

2.    ACEPTACIÓN ECLESIAL: RESEÑA HISTÓRICA

Desde los inicios mismos del cristianismo, Jn ha sido el evangelio más controvertido.
Cuestión juánica: se centra en negarle al apóstol Juan la paternidad literaria del evangelio.
Jn tuvo sus primeros detractores tan pronto fue conocido y, curiosamente, al inicio fueron herejes sus más acérrimos partidarios.

Desde principios del siglo III hasta el s. XIX ha dominado la opinión que atribuía la paternidad del cuarto evangelio al apóstol Juan, el hijo del Zebedeo, discípulo preferido del Señor y testigo ocular de cuanto escribiría.

2.1 Período precrítico

Ireneo de Lyon (140-202) Obispo y portavoz de las iglesias de la Galias. “Después de ellos Juan, el discípulo del Señor, que se había recostado sobre su pecho, escribió el evangelio, durante su residencia en Éfeso de Asia”.




Clemente de Alejandría. Afirma en Hypotyposen, que “Juan habría escrito el cuarto evangelio motivado por sus discípulos, con la intensión de componer un evangelio espiritual; ya que los anteriores solo han expuesto lo corporal”.



Gracias a Ireneo, quien descubrió la importancia del cuarto evangelio en contra de la lucha contra el gnosticismo, que Jn entró definitivamente en la lista canónica de la comunidad cristiana.

Sin embargo ya era citado en varios espacios y por distintos autores. Fue citado por padres y herejes a partir de los primeros decenios del siglo II.

Taciano colocó este evangelio al mismo nivel que los tres sinópticos.
Teofilo de Antioquía, a finales del siglo II, apoya su teoría sobre el Logos en las escrituras y en todos los hombres inspirados, entre ellos Juan.

Ireneo se apoyaba en Jn para defender la humanidad y divinidad del Verbo.

Por lo que podemos afirmar que el cuarto evangelio ha sido siempre un controvertido libro de éxito.

En el siglo III la catequesis bautismal de la liturgia romana se apoyó en él y su prólogo ejerció una notable influencia en la formulación de la fe cristológica antes y después de Nicea.

Orígenes (185-254) redactó un extenso comentario para combatir la interpretación gnóstica de Heracleo.

En el medioevo Santo Tomás tendrá en gran estima el cuarto evangelio.

La reforma no cuestionará la estima por el cuarto evangelio.

2.2 La cuestión juánica

En el s XVIII aparece ya la tendencia crítica, los primeros racionalistas no empeñaran la reverencia con que Jn era acogido en la Iglesia.
Se hace pública la insatisfacción ante la postura armonizadora que la tradición eclesial defendía.

La cuestión juánica nace cuando, advertida la singularidad de Jn, se pone en discusión su atribución al apóstol.

1892 se escribe que el cuarto evangelio es signo de contradicción.

El primer autor moderno que cuestionó la autenticidad de Jn fue E. Evason en 1792, atribuyó el evangelio a un escritor neoplatónico del siglo II. Toma las palabras de Bretschneider, quien había expresado dudas sobre la apostolicidad de Jn en 1820.

A pesar de la defensa casi unánime que suscitó tal ataque, no tardó mucho tiempo en que se volviera a plantear la cuestión. D. F. Strauss (1808-1874) mostró en su vida de Jesús cómo Jn, en comparación con los sinópticos, aparecía como un momento más desarrollado en el proceso de mitificación de la figura de Jesús, por lo que su testimonio no era fidedigno. Strauss plantea la disyuntiva: “Juan o los sinópticos”.

Una nueva esperanza se abrió con el estudio comparado de las religiones, a inicios del s. XX. Se descubrió así un camino de posible explicación de la originalidad manifiesta de este evangelio.


La comparación con los nuevos textos religiosos de sectas contemporáneas al cristianismo juánico sostuvo dependencias o influencias que aclararían el origen y las peculiaridades del cuarto evangelio.

Hoy domina la idea de que la originalidad del cuarto evangelio encuentra explicación en la original comunidad que lo creó.

R. Bultmann (1884-1976). Inicia la etapa contemporánea de la investigación del cuarto evangelio en 1925. Publica el comentario Das Evangelium des Johannes, una de las obras exegéticas más importantes del siglo. Puede considerarse el intento más elaborado compacto por resolver la cuestión juánica.

Lo característico de su obra es la interpretación del kerigma juánico.

En el origen de Jn estaría la figura de un evangelista, probablemente un gnóstico convertido, que elaboraría su escrito a partir de tres fuentes:
·         una colección de milagros, diversa de las presentes en la tradición sinóptica;
·         una serie de discursos, de factura poética y contenido gnóstico y
·         un relato de la pasión diverso al relato sinóptico, pero análogo.
Existe también un redactor eclesiástico que armonizaría el testimonio sinóptico y expurgaría las concepciones gnósticas, añadiendo aspectos teológicos.

Promueve el arraigo del cuarto evangelio en el mundo gnóstico: Descubrimiento de los textos de Nag Hammadi[1].

E. Käsemann (1906-1998) considera el cuarto evangelio como docetismo ingenuo y su comunidad, secta gnostizante.

L. Schottroff. Extrae de los textos gnósticos (en especial del apocriphon de Juan[2]) su visión del mundo y lo compara con el cuarto evangelio. Jn sería el primer sistema conocido de una gnosis que se ha adaptado a la tradición cristiana.

E. C. Hoskyns (1884-1937) realiza un comentario al evangelio de Jn publicado en 1947. El evangelista que conocía los sinópticos, no los utilizó; escribió su obra en una parte de Siria, se dirigía a personas con suficiente información sobre la vida de Jesús, tratando de mostrarles el sentido que está presente en la historia que va más allá de los hechos.

J. M. Robinson (1924) La nueva situación de la investigación juánica durante los años 50s:
a)    Parece improbable la dependencia directa de Jn de los sinópticos; juan tuvo sus propias fuentes.
b)    Su valor histórico, se admiten tradiciones tan cercanas a los hechos narrados como las que supone a la base del relato sinóptico.
c)    Originalidad del pensamiento juánico.
d)    Origen apostólico.

R. Schnackenburg. Combina análisis literario y explicación teológica con una información enciclopédica, acepta fuentes para el prólogo, los relatos de los signos y la narración de la pasión.



[1] Los Manuscritos de Nag Hammadi o Biblioteca de Nag Hammadi (también conocidos como los Evangelios Gnósticos) son una colección de textos, en su mayor parte adscritos al Cristianismo Gnóstico Primitivo, descubiertos cerca de la localidad de Nag Hammadi, en el Alto Egipto, en 1945.
[2] El Libro Secreto de Juan (Evangelio Apócrifo de Juan)1 es un texto de enseñanzas gnósticas del siglo II, al cual se le ha dado un contexto cristiano. Describe una aparición de Jesús de Nazareth en la cual le da información privada al apóstol Juan luego de que Cristo ascendiera al cielo.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Literatura juanica

La modalidad del trabajo realizado es la lectura personal del del libro de texto e identificar las ideas principales en dicha lectura.
Comparto con ustedes las ideas que identifiqué como esenciales en este tema.

2. LITERATURA JUÁNICA

Tendencias y experiencias comunes en las iglesias, que encontraron su decantación en el cuerpo escriturístico neotestamentario.

Teología cristiana divergente y variada, rasgos comunes. El más notorio es la ausencia de problemática surgida entre el cristianismo proveniente del judaísmo y del paganismo.

No hay interés expreso por la misión. Después de la etapa proselitista viene una etapa de replegamiento e interiorización. Destinatarios: cristianos amenazados por herejías o por las persecuciones.

Último tercio del siglo I. Diversos géneros de los escritos neotestamentario: cartas católicas, evangelios, apocalipsis.

2.1 Una respuesta original

Literatura Juanica incluye todos los géneros presentes en el nuevo testamento (evangelio, cartas y apocalipsis)

La comunidad de Juan enfrentaba las mismas situaciones de otras comunidades: la ruptura consumada por el judaísmo (ad extra) y los primeros fenómenos de escisión (ad intra). Su respuesta nos deja ver una comunidad muy peculiar frente al cristianismo primitivo. A diferencia de las comunidades paulinas, en esta comunidad, el presente comienza a adquirir una gran importancia, pero pierde en carga escatológica. Gracias a esto surge la tentación gnóstica.

El evangelio tendrá un sabor gnostizante, lo cual lo llevará a ser considerado como una obra espúrea.

La respuesta que ofrece la comunidad juánica es eminentemente cristológica, subrayando la divinidad de Jesús.

2.2 Una original comunidad cristiana

La literatura juánica, por sus características podemos afirmar que nace en una comunidad local, poco estructurada aún, y con escasa vinculación con las restantes iglesias.

a)    El léxico es común en los que prefiere (amar, verdad, engendrar, conocer, testimoniar, creer, permanecer, odiar, conservar, mandato, vida, cosmos) como los que evita (evangelizar, recibir, predicar, exhortar, apóstol, escriba, poder, esperanza, anuncio, evangelio, parábola, fe, sabiduría).
b)    Conceptos teológicos e incluso, formulaciones significativas son idénticas: la unidad del Padre y del Hijo, el dualismo antagónico entre Dios y el mundo, nacer de Dios, conocer a Dios, permanecer en Dios, en Cristo, en la verdad…)
c)    Los miembros de la comunidad se reconocen a sí mismos como amigos, hijos, o hermanos.

Para reconstruir plenamente la comunidad juánica, carecemos de fuentes suficientes, nos limitamos a lo  que la misma literatura juánica nos presenta.
Éfeso puede ser el lugar donde se encuentra esta comunidad cristiana. Y el evangelio ahí generado fue recibido con gran estima.

La comunidad juánica habría pasado por varias etapas. Su origen: judíos palestinenses que aceptaron el mesianismo davídico de Jesús, agrupados en torno a un hombre que había conocido a Jesús y fue su seguidor. Ellos vieron en Jesús las expectativas escatológicas realizadas.

“La vivencia común de la fe es una preocupación sentida; el amor mutuo, una exigencia característica”.


martes, 23 de febrero de 2016

EL PERIODO POSTPAULINO: INTENTO DE RECONSTRUCCIÓN

CUARTO EVANGELIO Y CARTAS DE SAN JUAN


Literatura Juánica. Periodo diferenciado dentro de la historia del primer cristianismo y un a comunidad de acusada personalidad de peculiar vivencia cristiana.

Periodo postapostólico. Finales del siglo I. Época postpaulina. Antes de esta literatura la única referencia era la literatura paulina.
Afianzamiento de lo ya conseguido. Conservar y recoger la tradición eclesial más que por crearla.

1.       EL PERIODO POSTPAULINO

Conocer los acontecimientos históricos que prepararon y urgieron de la comunidad cristiana una respuesta semejante.

1.1   Tres sucesos previos

60-64. desaparición física de los representantes más cualificados del cristianismo más temprano (Pedro, Santiago, Juan y Pablo)



70. La catástrofe judía. Destrucción de Jerusalén y su templo. Consecuencias para los judíos y los cristianos. El cristianismo se presentaba como religión independiente. El cristianismo había gozado de aceptación por haber sido considerada una secta de judaísmo. 



Al separarse de la sinagoga se clarifica la doctrina de ambas religiones. Como nueva religión fueron tratados de forma discriminatoria.

1.2   Nuevas tendencias teológicas.

El cristianismo tiene que vivir ahora en una cultura que estaba a punto de perecer. Situación de la desescatologización.
Su fundador se les convertía cada vez más en objeto de tradición ya no memoria de un pasado compartido, las grandes figuras de los primeros tiempos adquirieron una importancia desconocida, como garantes de esa tradición.



1.2.1          Corrección de las esperanzas escatológicas

La espera del inminente regreso del Señor, no verificada, propició, en cambio, el que la comunidad iniciara un proceso de inserción en su mundo y de asimilación de sus valores. Formular nuevas comprensiones del hecho cristiano.
Aceptación del tiempo y de la historia como dimensiones de la salvación. El RDC no será algo temporalmente inminente.
Cambia la relación ética-escatología. De la utopía del reino sucede la vivencia cotidiana de la fe.

1.2.2          Preocupación en torno a la tradición apostólica

La tercera generación tiene el interés de conservar la tradición recibida y conservarse en ella. Sentirse en la misma herencia doctrinal que recogieron las tradiciones sobre Jesús y la predicación apostólica. Surgen grupos dentro del cristianismo que ofrecían comprensiones diversas, y aun opuestas, y que se postulaban legítimas lecturas de la tradición recibida. 7:10 67
Centro de interés: doctrinas sobre la revelación. Lo verdadero tenía que haber sido enseñado por la tradición apostólica.
Con el tiempo la ortodoxia de la fe radicará en la cadena de transmisión.



1.2.3. Afán por la organización eclesial.

Necesidad de asegurar el depósito de la tradición: Interés por institucionalizar la vida eclesial.
La doctrina de los diversos grupos se hacía válida en la medida que se remontaban a la tradición apostólica.
Para ello se establecieron servicios eclesiales. La Iglesia empezaba a verse como institución salvífica.